Fortalecer el campo público de la comunicación para combatir el terrorismo mediático

17 de Abril de 2008 Processocom

Texto: Beto Almeida
Foto: Divulgação

Beto Almeida, periodista brasileño
Presidente da TV Cidade Livre de Brasília
Ancla de la TV Paraná Educativa
Miembro de la Junta Directiva de Telesur
Miembro del Consejo Editorial del Periódico “Brasil de Fato”
Caracas, marzo de 2008


Ya no se discute más se existe o no el terrorismo mediático. Después que la humanidad comprobó, espantosamente, hasta donde pueden llegar los poderosos conglomerados privados mediáticos, cuando han creado un clima de terror en la opinión pública mundial, a partir de la falsa noticia de que habían armas de destrucción masivas en Irak, para justificar la ocupación y destrucción criminales de aquél país, haciendo correr allí tanta sangre en la misma proporción de la cantidad de petróleo que rapiñan, ya no hay más dudas; ya se puede esperar las acciones más inescrupulosas y sanguinarias de los que practican el terrorismo mediático.

Esta degeneración comunicacional es parte de la naturaleza misma de los medios de comunicación organizados en forma de oligopólios y cada vez más como reflejo de la inevitable concentración del sistema capitalista. O sea, no es posible creer en alguna posibilidad de civilidad, de corrección o de humanización de ese sistema comunicacional prisionero de la lógica del mercado cartelizado en una fase imperialista del sistema capitalista, cuya esfera de actividad más dinámica y lucrativa es la industria bélica. La vinculación y fusión cada vez mas profundizada de los medios de comunicación con esta industria bélica se comprueba con el control ejercido por los anunciantes sobre los medios; anunciantes que en su mayoría son empresas transnacionales desde siempre involucradas en las acciones de desestabilización de gobiernos democráticos y progresistas en todas partes.

El terrorismo mediático contra Vargas

La experiencia de Brasil con el llamado terrorismo mediático es trágica. Getúlio Vargas, que presidió el pais en una etapa en que más se nacionalizó la economía, que creó leyes que han favorecido los trabajadores, que hizo surgir la universidad pública, y dio gran incentivo a la educación pública y gratuita, inclusive haciendo nacer la Radio Nacional – emisora pública capaz de practicar una comunicación de contenidos verdaderamente nacionales, con grande repercusión popular -, sufrió en la carne por sus posiciones nacionalistas y antiimperialistas. Exactamente 30 días después de haber firmado la Ley que creaba la Petrobrás, Vargas fue llevado al suicidio en 24 de agosto de 1954 bajo presión de una fuerte campaña terrorista mediática que hablaba noche y día de un “Mar de Lama” en su gobierno. Vargas había creado la radio pública, pero había cometido el error de permitir que la televisión naciera privada en Brasil, inmediatamente asociada a los intereses económicos extranjeros, que jamás han aceptado la nacionalización del petróleo, de las riquezas minerales, las leyes de protección al trabajador, y que estaban determinados a no permitir que su gobierno siguiera adelante. El cerco mediático, de TV, radio y periódicos fue determinante para desmovilizar la población, para crear un clima de terror, llegando al ápice con el supuesto “atentado de la Calle Toneleros”, cuando un mayor de la Aeronáutica, seria asesinado por “francos tiradores” (“matones”) que la campaña del terrorismo mediático inmediatamente apuntaló como siendo agentes de Vargas, lo que jamás se ha efectivamente comprobado.

Vargas tenia consigo solamente la Radio Nacional de Río de Janeiro y el periódico “Última Hora”, diário popular y de grande tirada, dirigido por el periodista nacionalista Samuel Wainer, también blanco de la campaña del terrorismo mediático, acusado de ser judío. Contra él estaban unidos todos los demás medios de comunicación, las transnacionales, la oligarquía, y la incomprensión del Partido Comunista que, en titulares de su periódico en la edición de aquél 24 de agosto, también llamaba, junto con todos los periódicos controlados por el gran poder económico, la renuncia de Vargas. Con un tiro en su corazón Vargas despertó la indignación del pueblo brasileño, que salió a las calles y empasteló los medios de los golpistas y incluso el equivocado periódico de los comunistas que también reivindicaba la renuncia del presidente. supuestamente desde un punto de vista de la izquierda. Se hizo una acción popular fulminante que aplazó por 10 años la dictadura militar, que solamente comenzaría de hecho en 1964.

Terrorismo mediático organiza el golpe del año 64

Otra experiencia trágica de la sociedad brasileña con el terrorismo mediático ocurre en 1961, cuando renuncia el presidente Jânio Quadros y los mismos que antes habían derrocado a Getúlio Vargas no querían permitir que João Goulart, vice-presidente electo, asumiera el cargo presidencial, conforme la Ley. Como Goulart estaba en China al momento de la renuncia de Jânio Quadros, el terrorismo mediático lo acusaba de agente de comunismo internacional, tal como ahora se acusa a los presidentes populares y progresistas de encubrimiento al terrorismo.

Para garantizar la asunción de Goulart en la presidencia de la república, Leonel Brizola, gobernador del Estado de Río Grande do Sul, organizó una cadena de radios públicas a partir de Porto Alegre, movilizó a la gente, llegando a distribuir armas al pueblo para resistir al golpe, que así, una vez más fue adiado, comprobando la importancia de estar organizados los medios de comunicación públicos para hacer la comunicación democrática, anti-golpista, haciendo caer la máscara de todas las maniobras golpistas de los medios vinculados al terrorismo mediático.

La intromisión de EUA en la política brasileña, la distribución de dólares para la compra de diputados, medios de comunicación y intelectuales conservadores, como lo confesó el propio ex-embajador norte-americano en Brasil en 1964, han sido determinantes para la organización de un otro golpe dictatorial precedido de una larga manipulación mediática que creó un clima de terror en la sociedad. El presidente João Goulart ya no disponía siquiera de la Radio Nacional, ni de una emisora de televisión o de un periódico. Por su parte, periódicos como O Globo, Jornal do Brasil, O Estado de São Paulo – todos vinculados a la Sociedad Interamericana de Prensa – y toda cadena de radio, TV y periódico de los Diários Associados, han organizado el clima para el golpe, anunciando falsamente que Goulart había abandonado el país, por lo tanto, que la presidencia de la república estaba vancante, lo que era apenas una campaña de falsificación informativa.

Era entonces la segunda experiencia negativa más significativamente trágica en la historia del Brasil, donde se utilizaba de modo criminal el terrorismo mediático para derrocar dós presidentes de la república que eran populares, nacionalistas, antiimperialistas y que no lograran frenar el poderoso proceso de desestabilización organizado por los EUA.

Exactamente por eso, y a partir de nuevas experiencias históricas, sobretodo el golpe mediático organizado contra el presidente Hugo Chávez en Venezuela, golpe que fue derrocado a partir de la reacción popular, es necesario organizar preventivamente un sistema público de comunicación democrático y popular como única forma concreta de hacer frente a los nuevos y inevitables intentos de terrorismo mediático que visan la derrocada de gobiernos progresistas y populares.

Ya se ve que estos medios vinculados a la Sociedad Interamericana de Prensa siguen incorregibles con su practica destructiva y criminal visando desestabilizar ahora los gobiernos que protagonizan el proceso de integración latino-americana, consigna prevista en las Constituciones de varios países, tal como en el preámbulo de la Constitución Federal de Brasil. Para impedir que esa integración siga su curso, los medios crean falsas indisposiciones entre los presidentes. Inventan que Lula no va bien con Chávez, que tienen conflictos, cuando no se han conocido presidentes que se reúnen tantas veces y de manera tan fructífera, además, que han decidido encontrar-se a cada 3 meses. Serian mismo tan conflictantes entre sí? Entre Brasil y Argentina se intenta fabricar toda suerte de conflictos y discordancias; llegan mismo a afirmar que el Mercosur ha fracasado, cuando en realidad lo que se ve es que las relaciones entre Brasil y Argentina avanzan de modo tan sustantivo que ya se prevé la realización de una operación comercial bilateral SIN EL DOLAR. Talvez sea exactamente esa la razón de esa línea editorial desesperadamente falsa de los medios, porque obedecen a un objetivo histórico de la política externa de EUA: impedir que los países se coordinen, que sean solidarios y cooperativos entre sí, sobretodo países del porte de Brasil, Argentina e Venezuela. Ahi está la razón de tantas falsas crisis creadas por los medios para intentar impedir el acercamiento de estos países y también para tentar impedir que Venezuela ingrese al Mercosur.

Consejo de Defensa Sudamericano

Un otro ejemplo de esta criminal práctica de terrorismo mediático está en como los medios hostilizan la propuesta hecha por Brasil de que sea creado un Consejo de Defensa de América del Sur, en lo que refleja una línea del imperio que quiere que todos los países de la región se desarmen, que dirijan la actuación de sus fuerzas armadas exclusivamente para el combate al crimen organizado y al narcotráfico, dejando por cuenta de las fuerzas militares estadounidenses la seguridad de la región.

La importancia de esta propuesta brasileña ,que ya cuenta con el apoyo de Venezuela, Argentina y otros, es que no se puede concretamente pretender una soberanía verdadera sin que exista soberanía militar, unidad de defensa y desarrollo tecnológico independiente en lo militar, como se pretende con ese nuevo pacto.

Visando obstaculizar esta necesaria unidad de los países del Sur, los grandes medios vinculados a las transnacionales que conforman la industria bélica en EUA, destapan una campaña para confundir la opinión pública de la región, para tirar un país contra el otro, como se fueran enemigos. De ahi surgen líneas editoriales como la del periódico Clarín, de Argentina, que “informan” que Brasil desarrolla una carrera armamentista contra Argentina, cuando, en realidad, Brasil y Argentina están cooperando en la construcción de equipos militares, construcción de coches de combate como el “Gaúcho” y han firmado un acuerdo para el desarrollo de tecnología para la fabricación conyunta de aviones y de un submarino nuclear. En Argentina ya se han sacado , dolorosamente, las conclusiones sobre la Guerra de las Malvinas, donde la inferioridad en tecnología militar platense quedó patente, revelando-se, incluso, la dependencia tecnológica militar de los países del capitalismo desarrollado. O sea, mientras Clarin quiere instigar los militares argentinos contra los brasileños, acusándolos de desatar una carrera armamentista, los comandantes militares informan que el 60 por ciento de las aeronaves militares de Brasil casi no vuelan, y que las torres petroleras y Petrobrás en el litoral están totalmente vulnerables a ataques terroristas, dada la obsolescencia de la Aeronáutica y de la Marina de Brasil, en razón de la demolición neoliberal del estado, ahora en proceso de corrección.

TV especula con la “invasión venezolana” a Brasil

La irresponsabilidad del terrorismo mediático puede ser medida por la transmisión hecha en el programa televisivo “Fantástico”, de la TV Globo, cuando el cuadro denominado “Central de Boatos” especuló a partir de la tesis sensacionalista “Como reaccionarían los brasileños a una invasión de Venezuela”. El programa ha motivado una representación al Ministerio Público Federal por iniciativa del presidente del Partido Comunista Brasileño, Ivan Pinheiro. El programa televisivo hizo uso de un lenguaje supuestamente humorístico, pero quedo muy claro su contenido dirigido a indisponer el pueblo brasileño con el gobierno de Venezuela y las ridiculizaciones, disimuladas pero peligrosas, de los presidentes Hugo Chávez, presentado como un beligerante, Evo Morales, de Bolivia, presentado como una marioneta del mandatario venezolano y el presidente Lula, presentado como un pusilánime.

El programa, bajo el disfraz del humor, penetra el terreno peligroso de las tensiones en el escenario internacional, y afronta la Constitución de Brasil que preconiza como objetivo de Estado la formación de una América Latina integrada en lo económico, lo político, lo cultural y en lo social. Pero esto da una idea clara de como poderosos medios son utilizados no para promover los sentimientos de fraternidad, cooperación y solidariedad entre los pueblos, expresos constitucionalmente, pero sí, los intereses de las grandes potencias capitalistas que pretenden impedir nuestra integración y nuestra unidad.

Lo más grave es que a esta supuesta presentación del presidente Hugo Chávez y de Venezuela como un “peligroso enemigo” de Brasil y de la paz en América Latina se suma toda una repetición de articulistas y hasta mismo de políticos que sin poder probar – sencillamente porque no es verdad – repiten a muerte que existe una carrera armamentista del país caribeño, pero jamás se informa que la única “invasión” que viene del país de Bolívar hacia Brasil es la energía eléctrica producida en la Hidroeléctrica de Guri, en el Río Orinoco, que abastece el estado de Roraima.

Cámbios en el pensamiento militar

En que pese esas peligrosas expresiones que promueven la animosidad, en Brasil también, tal como en otros países, son registrados varios cambios positivos en el pensamiento político-militar, en sus políticas estratégicas y hasta mismo en los planes de estudio de las academias militares. Vale registrar, por ejemplo, que ya no se considera más Argentina un probable adversario, lo que explica el desplazamiento de expresivos cuerpos de tropas y equipos para la Amazonia Brasileña, porque se deduce, está en los textos militares oficiales, que ahí si hay un conflicto potencial, especialmente a partir de la campaña mediática que sostiene “la necesidad de internacionalización de la Amazonia”. Esas nuevas evaluaciones explican el acuerdo que el Ejército Brasileño firmó con Vietnam para el intercambio de experiencias de guerra en la selva, como también la información de que en la academia militar hacen parte de los planes de estudios textos de Ho Chi Min, Giap y Che Guevara.

Evidentemente, parte la línea editorial de los que practican el terrorismo mediático es buscar confundir para intimidar el legitimo deseo de desarrollo tecnológico independiente, así como lo hacen con Iran a quien se le acusa de pretender construir la bomba atómica para amenazar sus vecinos, cuando uno de estos vecinos es uno de los países más fuertemente armados del mundo, incluso del punto de vista nuclear. Vale recordar que Vargas, en 1952, había comprado centrifugas nucleares de Alemania para dar inicio al programa nuclear brasileño y esos equipos fueran secuestrados por tropas norte-americanas en el puerto de Hamburgo cuando serian embarcadas para Brasil.

Los acontecimientos recientes a partir de la agresión militar de Colombia a Ecuador, con apoyo de EUA, y la grosera manipulación mediática para hacer creer que eran Venezuela y Ecuador los agresores de Colômbia, dan la medida de que este terrorismo mediático tiende a ampliarse cuando más avancen las iniciativas de los países sudamericanos para concretizar un verdadera unidad regional, que debe ser no solamente económica, comercial y militar, pero también comunicacional, informativo-cultural, educativa y monetária.

Cumbre Presidencial contra el Terrorismo Mediático y propuestas para seguir la lucha

1 – La gravedad de la situación que se verificó a partir del terrorismo mediático para justificar la ocupación militar a Irak, las amenazas contra Iran, bien como la grave manipulación por la tiranía mediática comercial fabricando una tensión bélica en el conflicto andino, indican que el tema merece un examen del más alto nivel por parte de los mandatarios de los países sudamericanos, razón por la cual se llama a la necesidad de una Cumbre Presidencial para definir una política pública contra el Terrorismo Mediático. Esta iniciativa debe estar seguida de la organización de un Foro Internacional para el Combate al Terrorismo Mediático, apoyado por periodistas, intelectuales, artistas, escritores, comunicadores populares y comunitarios, etc…

2- Además, se nota la urgencia de definir políticas de comunicación, coordinadas y solidarias entre los varios países de la región. Si se pueden alcanzar una integración energética y alguna coordinación monetaria, también emerge clara la posibilidad y la necesidad de una integración en el campo de la comunicación. Las televisoras públicas que están naciendo o se consolidando en países como Brasil, Ecuador, Nicaragua, Uruguay, Argentina, Bolivia y Venezuela, deben buscar maneras para compensar y hacer frente a la avalancha de manipulaciones desinformativas hechas a partir de los medios prisioneros de transnacionales que controlan sus líneas editoriales según los intereses norte-americanos. Así, es necesario que sea organizada una cooperación regular y sistemática entre eses medios públicos, que se coordinen con Telesur, que tengan políticas para el uso adecuado de los satélites de modo a escapar del control de transnacionales que aprisionan las emisiones satelitales contra el interés de los pueblos del sur. En esa cooperación deben estar las radios y televisoras públicas, educativas, comunitarias, universitarias, las agencias de noticias, la prensa popular y alternativa, la prensa sindical.

3 – Dada la escandalosa falencia de las escuelas de periodismos comandadas por una pedagogía colonialista y alienante, se hace necesario desarrollar escuelas y cursos de comunicación para formar periodistas libertarios, introduciendo en las universidades públicas cátedras sobre Terrorismo Mediático, Comunicación Comunitaria, promoviendo una re-lectura de la historia y de la cultura de los pueblos del Sur, visando su liberación de esquemas pedagógicos norte-americanos.

4 – Formar un Circuito Latino-Americano de Cine y Vídeo, con apoyo del poder público es indispensable para que se estimule la producción audiovisual del Sur, para que torne accesible a las grandes masas lo que ya se ha hecho en varias partes, permitir que se conozcan las producciones del Sur, de los países del Tercer Mundo, de los productores independientes que operan dentro de EUA, “Del sur que hay dentro del norte”, superando la grave debilidad que hoy tenemos pues el nuestro cine es casi todo clandestino en nuestros propios países, con raras excepciones. Especial atención debe ser dada a la producción audio-visual para los niños, hoy sujetos a una producción deletérea y beligerante del norte, que se verifica incluso en los contenidos violentos que caracterizan la mayor parte de los dibujos animados.

5 – Finalmente, seria urgente poner en práctica un Programa para a Popularización de la Publicación y Lectura de Periódicos, Revistas y Libros, incluso a partir del aprovechamiento de la gran capacidad ociosa que se registra en la industria gráfica de varios países, siendo un absurdo que los pueblos no puedan leer, mientras existan gráficas paradas y periodistas desempleados.

La grande transformación de la comunicación pública en curso en Venezuela, donde se practica la más amplia pluralidad y diversidad informativas conocidas hoy en el mundo, nos hacen recordar las otras oportunidades que las fuerzas progresistas tuvieran para democratizar la comunicación en la región, y nos obligan a un esfuerzo constructor más profundo, sea para llevar la Batalla de las Ideas, denunciando la guerra mediática llevada contra la Revolución Bolivariana, sea para aprender de otras experiencias históricas, donde, muchas veces por falta de unidad, los agentes del imperio pudieran aprovechar y retardar la liberación y la integración latinoamericana. Vale recordar el esfuerzo hecho por Perón en Argentina creando la Agencia Latina de Noticias y la TV y Radio Pública; la decisión de la Revolución Cubana, creando Prensa Latina y un sistema socialista de comunicación y también el General Juan Velasco Alvarado en Perú, que ha nacionalizado medios de comunicación y entregándolos a las organizaciones populares, que no supieran que hacer…. Todas estas experiencias de nuestra historia común deben estar vivas para que profundicemos las transformaciones necesarias a garantizar la soberanía informativo-cultural de los pueblos y nuestra unidad regional; y para los fortalecer para los nuevos e inevitables combates.

O sea, el terrorismo mediático solamente puede ser confrontado con el desarrollo de políticas públicas de comunicación. Se cada vez más se consta la imposibilidad de recuperar, civilizar o humanizar los medios privados prisioneros de la lógica del mercado, un esfuerzo redoblado debe ser dirigido a construir el nuestro sistema público de comunicación, tal como ya se están haciendo en Venezuela, en Brasil, en Bolivia y Nicaragua. Partiendo del razonamiento de Karl Marx, segundo el cual, “la primera libertad de la prensa es no tornarse un negocio”, concluimos que solamente medios comunicativos libres de la lógica capitalista podrán hacer una comunicación libertaria, humanista, solidaria, y permitir un otro periodismo, constructor de la unidad latinoamericana.

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